El yo también es una de las muestras más claras de histeria, barbarie e ilegalidad del mundo actual.
El problema se acrecienta por la enorme tendencia de la gente al morbo y de los enemigos y envidiosos que lo quieren ver a uno caer.
La mejor solución: demandar legalmente.
Ánimo, Armando.
Por experiencia propia te lo digo: la verdad acaba por prevalecer.
Sé perfectamente lo que son esas campañas infames y las horas negras que las acompañan, pero tu pasado y tus afectos son la mejor garantía de tu integridad.
Paciencia.
Esto es lo q provocan las difamaciones de los hastag y cuentas con la leyenda #MeToo. No pueden pedir respeto a la ley violando la ley. “Nadie puede hacerse justicia por propia mano”. Estas cuentas violan el art 17 const y configuran un daño moral q da derecho a indemnización